Los años de experiencia pueden aportar conocimiento y seguridad al momento de tomar decisiones, pero también plantean un reto: evitar pensar que lo aprendido en el pasado será suficiente para enfrentar lo que viene.
Para David Preciado Martínez, empresario con una trayectoria de más de dos décadas y cuya principal actividad profesional se encuentra en la operación de gasolineras en Guadalajara y su Zona Metropolitana, una parte importante de esa experiencia ha consistido precisamente en aprender a adaptarse.
“Con los años vas acumulando experiencias que naturalmente te ayudan a tomar decisiones, pero también aprendes que las circunstancias cambian. Lo que funcionó en determinado momento no necesariamente funciona de la misma manera años después.”
Trabajar durante tanto tiempo en una misma industria permite observar transformaciones en distintos ámbitos: desde las expectativas de los clientes hasta las dinámicas de los equipos de trabajo y la manera en que las empresas se relacionan con su entorno.
Desde su perspectiva, adaptarse no significa cambiar constantemente de dirección. En muchas ocasiones implica algo más sencillo: mantenerse atento a lo que sucede alrededor, escuchar y reconocer cuándo es necesario hacer ajustes.
“Creo que la experiencia sirve para tener mejores referencias, no para asumir que ya conocemos todas las respuestas. Siempre habrá situaciones nuevas que obliguen a observar antes de decidir.”
Esa forma de entender la trayectoria profesional también implica aceptar que el aprendizaje no termina al alcanzar cierta posición o después de acumular determinado número de años en una actividad.
Para David Preciado Martínez, algunas convicciones pueden permanecer firmes —como la importancia de la disciplina, la responsabilidad y la constancia— mientras que la manera de llevarlas a la práctica necesariamente evoluciona.
“Después de muchos años en los negocios sigo pensando que siempre hay algo que aprender. La experiencia ayuda, pero conservar la disposición para escuchar, entender los cambios y ajustar cuando es necesario es igualmente importante.”
Más que considerar la experiencia como un punto de llegada, David la entiende como una referencia que se sigue construyendo con cada nueva etapa profesional.